Todos los años los olivenses celebran la fiesta de Nuestra Señora del Rebollet, patrona de esta ciudad. El traslado, la novena, la romería al castillo del Rebollet, la procesión y el canto de la aurora son la demostración de la devoción que el pueblo de Oliva siente por su madre. En el año 1999, la virgen del Rebollet ha sido restaurada con motivo de su coronación, signo del amor que los olivenses siente por su patrona.
La Virgen del Rebollet es la imagen mariana más antigua de la Comunidad Valenciana. Es una talla románica de finales del S. XII que representa una imagen muy tierna de María dando el pecho al niño.
El pregón anuncia el comienzo de nueve días de recogimiento y oración. Anualmente, el primer domingo de septiembre, a las ocho de la mañana se inicia una concurridísima peregrinación. Desde todos los pueblos de la comarca llegan errantes los peregrinos a venerar a la santa patrona. El punto de partida será en la plaza de Santa María donde cada uno escoge una caña de la que pende una simpática calabaza tal como era costumbre entre los romeros de antaño. La Virgen es conducida en una carreta, seguida de los fieles que alegres siguen su camino. El agradecimiento y la rogativa se unen entre todos los que acompañan a María. Al llegar al castillo se celebra una misa en el lugar donde la patrona fue venerada durante años.
Al finalizar la misa, es ya la hora del almuerzo. Los festeros reparten bebidas y fruta. Todo es pura manifestación de gozo popular.
El día 8 de septiembre, festividad de la virgen del Rebollet el pueblo recibe y despide a su madre en el rezo mañanero del canto de la aurora.
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