La fiesta de moros y cristianos es una de las fiestas de más arraigo en Oliva. Rememora la raíz de la lucha entre los seguidores de la cruz y de la media luna.
Se celebran todos los años el tercer fin de semana del mes de julio. Ya el sábado anterior, capitanes, embajadores, abanderados, alféreces... se preparan con pasión y entusiasmo para la presentación oficial de los cargos.
Después del pregón, deleitarse con el típico y sabroso puchero supone un gran aliciente para la fiesta que comienza, donde grandes y pequeños, actores y espectadores participan de la fiesta al compás de la música de charanga en las diferentes cábilas.
El día más esperado es el viernes, “día de la Entrada”. Ver desfilar a moros y cristianos que con sus regios y elegantes trajes nos ofrecen todo un espectáculo de maravillosas danzas, grandes luchas, fantásticas representaciones, carrozas, escuadras de caballos...
Después de todo una noche de alegría y diversión, son muchos los que acuden todavía sin dormir a la playa, a presenciar el magnífico “Desembarco”. El espectáculo se presenta como un escenario, con la sorpresa de la llegada a tierra de la embajada Mora , seguido de un espléndido amanecer que lentamente va dando luz al desembarco. La embajada cristiana permanece alerta en la orilla, donde tiene lugar la gran batalla de arcabucería y espectaculares fuegos artificiales, venciendo los seguidores de la media luna. Pero esta victoria durará poco...
El sábado por la tarde el desfile por el casco antiguo ofrece una imagen festiva muy sugerente, así como la partida de ajedrez viviente entre ambos bandos. Finalmente asistiremos a la “Reconquista del Castillo” por parte de la embajada cristiana. De nuevo los combatientes enfurecidos dispararán arcabuces y cañones, se batirán cuerpo a cuerpo, hasta la ocupación del castillo por parte del rey cristiano. El domingo es el “día de la Hermandad”, por la mañana las diferentes “Filades” se visitarán en las Cábilas mutuamente, acompañados de sus respectivas bandas de música. Ya por la tarde gran desfile de comparsas, con reparto de juguetes y golosinas, desde las magníficas carrozas. Un espectacular castillo de fuegos artificiales cierra el festejo. |